¿Busca un socio para su negocios? Establezca primero las reglas
10/06/2007 20:47:19
Establecer un negocio es el sueño de muchas personas, pero hacer que ese sueño se convierta en realidad haciéndolo en solitario no es fácil. Por eso, muchos negocios arrancan como sociedades. Uno de los obstáculos que hay que superar es la cantidad inicial requerida. Una persona promedio, que tiene un empleo con un salario estándar, que tiene que mantener una familia y pagar la hipoteca de su casa no tiene mucho dinero para invertir. El paso natural es conseguir amigos o colegas que conjuntamente reúnan una cantidad suficiente para arrancar el negocio, con la eventual ayuda de familiares y del banco.
Otro incentivo para iniciar una sociedad es el compartir el conocimiento y las habilidades necesarias para conducir el negocio con éxito, incluyendo las áreas de ventas y el marketing, manufactura y sistemas, la administración y la contabilidad, entre otros. Una vez que se han identificado las destrezas clave necesarias y los recursos financieros requeridos, regularmente parece que el formar una sociedad es la mejor manera de seguir adelante.
Pero la dinámica de una sociedad no siempre funciona, lo que pone en peligro las relaciones entre socios, y finalmente al negocio en sí.
Generalmente, hay tres razones principales del por qué se rompen las sociedades:
1.- Fracaso al establecer líneas claras de autoridad
2.- La incapacidad de monitorear, medir y recompensar exitosamente los resultados previstos o que se necesitan de cada uno de los socios
3.- La falta de comunicación entre los socios
Primero, los problemas relacionados con la responsabilidad y autoridad son comunes porque no se ha realizado la suficiente planificación inicial para decidir quien hace qué, cuando, dónde, cómo y por qué y bajo qué circunstancias. ¿Quién puede tomar las decisiones que engloben a toda la empresa? ¿Qué se necesita discutir antes de que se tomen las decisiones? ¿Qué pasa cuando la gente se enferma o está lejos de la empresa? ¿Qué pasa si el socio no está de acuerdo? Vale la pena tomarse el tiempo y el esfuerzo de meditar estos temas. Debería existir alguna documentación que confirme sus decisiones, así como un acuerdo firmado por el socio que establezca claramente qué pasa si uno de los socios quiere retirarse si el negocio fracasa.
El siguiente problema es el de los resultados. Uno de los temas que se oyen con más frecuencia en las disputas entre socios es “yo hago todo el trabajo y mi socio sólo es el que fija los precios”. Paradójicamente, se oye esta queja tanto si el negocio registra ganancias extraordinarias o si está perdiendo dinero. Insistimos, el identificar las expectativas de antemano puede ayudar a prevenir este problema, o al menos ayudar a manejarlo cuando surja. Defina con antelación la responsabilidad de cada socio, cuáles son los resultados que se esperan y cómo se medirán los mismos. Puede ser de utilidad el tener a un tercero (por ejemplo un consultor de negocios) que le asista en el proceso.
Finalmente, está el tema de la comunicación. La solución es obvia y simple. Las sociedades en los negocios, así como en la vida personal, fracasarán si no existe una buena comunicación. Los socios necesitan fomentar la comunicación abierta entre ellos. Los problemas de las sociedades pueden ser el resultado de respuestas emocionales a situaciones que no son completamente comprendidas por todas las partes debido a que cada uno está demasiado ocupado haciendo su trabajo. Esto causa malos entendidos. Una buena solución es establecer reuniones semanales de socios, con una agenda que contenga los problemas que surjan en ese período. Por supuesto, los asuntos urgentes deben ser manejados en el momento que se presenten, pero regularmente son la suma de los pequeños problemas los que destruyen las sociedades si no se les resuelve adecuadamente. El tener una reunión programada frecuentemente puede ayudar a calmar las emociones: la gente sabe que tendrán la oportunidad de plantear el problema en cuestión de días y para el momento en que se realiza la reunión, los afectados se habrán calmado y se podrán discutir los temas en un ambiente más relajado y resolver los problemas de forma más eficiente.
Estos pasos son especialmente importantes cuando su socio en los negocios también es su pareja en la vida privada. Es importante mantener la separación entre los dos. Recomendamos a nuestros clientes que no discutan o realicen negocios en el hogar, así como no llevar sus asuntos personales al terreno de la empresa.
Otra estrategia a aplicar a las sociedades es tener uno o dos asesores de negocios –externos a la empresa- quienes puedan brindar consejos e incluso ayudar en la mediación de problemas. Una perspectiva externa siempre es útil para los socios que a veces están tan cerca del bosque que no ven los árboles. Las sociedades pueden ser una tremenda fuente de apoyo, contrario a manejar el negocio en solitario, que conlleva el tener sobre sus hombros todas las responsabilidades y obligándole a ser el único en la toma de decisiones. Así que recuerde, la clave de crear una sociedad exitosa es establecer las reglas de juego antes de comenzar el viaje de montar su propia empresa.