La creciente globalización de los mercados y una débil situación económica en España son revulsivos para que los vendedores de empresas busquen en el extranjero los compradores o inversores para sus empresas.
El proceso de entrada al mercado español no está exento de obstáculos. Estos compradores, ya sean de perfil financiero como los son los fondos de Private Equity o industriales cuando el inversor es una empresa del mismo sector o actividad económica que la empresa que está a la venta, deben sortear una cantidad de dificultades. Usualmente no están familiarizados con los pormenores del negocio en venta, ni conocen las costumbres culturales del país, las regulaciones gubernamentales, las complejidades del mercado laboral, entre otros. Para posicionar su empresa como un candidato de adquisición más atractivo para el mercado extranjero hay que facilitar el proceso de venta y conducirlo con inteligencia, apoyado de asesores profesionales conocedores de la materia.
El Due Diligence en general es una tarea que realiza un comprador interesado. Sin embargo, los compradores extranjeros seguramente estarán muy ocupados tratando de entender asuntos de tipo legal, regulatorio o medioambiental. El vendedor puede facilitar el desarrollo de la transacción mediante la realización anticipada de investigaciones o tareas que son descubiertas en fases mas avanzadas del Due Diligence, tales como el preparar un inventario de todos los activos de la sociedad en venta, que incluya listas de los bienes materiales e inmateriales, la detección de cuál de ellos necesita reparación, los bienes raíces que estén expuestos a potenciales contingencias medioambientales, etc.
Manejo de diferencias culturales: Los inversores extranjeros tienen valores, costumbres y prácticas de negocio diferentes a las nuestras. El vendedor debe hacer un ejercicio de tolerancia a la crítica, que será constructiva si hay un interés real de compra, para no convertir problemas que aparezcan como obstáculos difíciles de superar, pero que sean subsanables, en un ataque a su gestión como empresario o gerente.
Apalancamiento financiero: Los balances de las empresas españolas lucen en general mas endeudadas cuando las comparamos con sus similares en otros mercados, lo cual puede ser un reflejo, o de una estrategia mas agresiva de rentabilizar los recursos propios invertidos o de un exceso de una miopía y exceso de optimismo en el manejo de la estrategia de desarrollo de la empresa. El inversor extranjero verá con mucha cautela el apalancamiento bancario como una debilidad financiera, y castigará el valor de la compañía cuando vea signos de insuficiencia de fondo de maniobra, índices bajos de cobertura del servicio de deuda, períodos largos de cobro de cuentas a clientes, baja rotación de stocks o financiación de inmovilizado con créditos de corto plazo. Por ello, es recomendable planificar el proceso de venta y resolver estos asuntos a través de, por ejemplo, reestructuraciones de deuda, ampliaciones de capital, etc.